Esquemas de iluminación explicados, iluminar la cara

La técnica de iluminación debe ser una herramienta totalmente bajo control para el fotógrafo, de modo que se convierta en un recurso creativo a nuestro servicio, y no en un muro para nuestra creatividad.
Iluminar la cara de un modelo es el primer reto que afrontan muchos fotógrafos, especialmente los especializados en moda y retrato. Una cara mal iluminada puede ser la clave para una fotografía fallida, y muchas veces es algo a lo que no se presta la atención que merece.
Como personas que somos, observamos el cuerpo humano con mucha atención: Existen gran cantidad de indicativos en el posado, en la expresión y en la silueta de un cuerpo humano que proporcionan una cantidad enorme de información al observador. Pasarlos por alto es más que un simple error: es garantía de una fotografía fallida, o al menos, de una fotografía distinta a lo que buscábamos.
Especialmente en la cara, se concentran la mayoría de los indicativos visuales que nos dan información sobre un modelo en una fotografía. Por supuesto, no sólo hablamos de las características físicas propias del modelo, si no también de su expresión, su actitud, volúmenes tridimensionales y proporciones morfológicas. Toda esta información puede someterse a nuestro control: Aplicando inteligentemente la técnica de iluminación para caras, podremos trabajar a conciencia los volúmenes, las líneas, las texturas o los contrastes de claro-oscuro, y moldear a nuestro gusto, con no poco margen de operación, muchos de los factores que otorgarán la expresión y comunicación deseada a un rostro.
En los ejemplos a continuación analizamos gradualmente los errores comunes en los que caemos a la hora de iluminar un rostro, y observamos cómo, en la práctica, podemos moldear una cara con la iluminación, o con la falta de ésta.
Aunque existen gran cantidad de esquemas posibles de iluminación para un rostro, y en realidad es también nuestro trabajo buscar la creación de nuevos esquemas en favor de nuestro propio estilo y creatividad, en los siguientes ejemplos nos centramos en el que, seguramente, es el esquema de iluminación para rostros más utilizado en cualquier ámbito, y además realmente fácil de conseguir con tan sólo un poco de control:

Iluminación totalmente frontal


Iluminación frontal elevada


Iluminación lateral central


Iluminación lateral elevada


Luz de relleno


Contraluz

  • Conservando el esquema de una luz principal lateral y elevada, añadimos un efecto de contraluz contrario al ángulo de la luz principal.
  • Definimos notablemente el perfil que quedaba oculto tras las sombras de la luz principal, marcando fuertemente la percepción de la anchura real del rostro.
  • A menudo utilizado para marcar la prominencia de la mandíbula, que en muchas ocasiones se comporta como un indicativo de masculinidad y rudeza, y en otras ocasiones puede resaltar un perfil estilizado cuando la silueta de la mandíbula del modelo lo facilite.
  • A menudo, aparecerá una línea de luz que definirá el pómulo del modelo si éste es prominente, maximizando aún más el efecto antes comentado.
  • Se crea un gran impacto tridimensional, gracias a la definición que otorgan los numerosos contrastes de claro-oscuro.
  • El contraluz desaparecerá si el cabello del modelo recoge la luz antes de que llegue al rostro.
  • Si el cabello es rizado, o poco frondoso, se crearán numerosas estructuras de luz y sombra fuera de nuestro control en la mejilla.
  • Podremos regular el grosor de la línea creada por la luz secundaria cambiando el ángulo de ataque de ésta.
  • Cuando el ángulo de ataque del contraluz quede muy por detrás del modelo, en la fotografía aparecerán destellos muy fácilmente. Podremos controlarlos con el uso de un parasol en el objetivo, con viseras en la fuente de luz o con accesorios análogos. Un objetivo especialmente protegido con recubrimientos anti destello ayudará en gran medida.
  • Dependiendo del efecto final que deseemos obtener, daremos a esta luz secundaria una intensidad u otra. Un buen punto de partida es comenzar con una intensidad un diafragma superior a la luz principal.
  • Dependiendo del alcance que deseemos para la línea del contraluz o del cabello del modelo, elevaremos o bajaremos el ángulo de ataque de esta luz secundaria.
  • Podemos utilizar este tipo de iluminación de contraluz aplicando su efecto deliberadamente en el cabello: Si el cabello es liso y brillante, se creará una línea similar. Si es seco , con volumen o cardado, el cabello parecerá iluminarse desde dentro. En ambos casos, el efecto será mayor cuanto más rubio sea el tono del cabello.

Juntamos en un sólo esquema de luz los tres componentes comentados anteriormente

  • Luz principal lateral elevada.
  • Luz de relleno.
  • Contraluz.

Iluminación de fondo circular

  • Especialmente si el fondo es negro, esta luz de efecto añadida perfilará la silueta global del rostro.
  • Ubicará el rostro o el modelo en un plano tridimensional separado del fondo.
  • Dirigirá la atención del observador hacia el punto de luz.
  • Sobre un fondo negro, colorear esta luz es tan fácil como añadir filtros de color a la fuente de luz. Sobre un fondo blanco o iluminado, el efecto de color se tornará más incontrolable e impredecible.

Iluminación de fondo degradado

  • Del mismo modo que en el esquema anterior, pero con la intención de crear una gradación tonal en el fondo.
  • Podremos regular la intensidad del degradado y su alcance acercando más o menos la fuente de luz al fondo.
  • Será común encontrarnos con luces parásitas que iluminan también al modelo procedente de esta luz. Es por ello que esta luz puede aprovecharse al mismo tiempo para crear también un leve efecto de contraluz en el modelo.

Iluminación completa

  • Luz principal lateral elevada.
  • Contraluz.
  • Luz de fondo degradado.
También puedes hechar un vistazo a otro artículo hablando sobre esquemas de iluminación completos para cuerpo entero: Esquemas de iluminación explicados
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